c. 1487–1490, Códice B, Instituto de Francia, f. 88 v
En este modelo experimental, Leonardo buscó poner a prueba la capacidad de la fuerza humana para accionar eficazmente el batido de las alas y verificar si el movimiento rápido de un ala artificial podría sostener el peso de un hombre en vuelo. Consideraba que, si era posible bajar la palanca larga con suficiente rapidez, el ala podría elevar la tabla montada sobre ella, diseñada para tener un peso similar al de una persona.
Con base en sus observaciones de las aves, calculó que la envergadura necesaria para elevar a un ser humano debía ser de aproximadamente doce metros.
