Madonna del Clavel

c. 1472–1478. Temple y óleo sobre álamo

El motivo central muestra a la Virgen María joven sosteniendo al Niño Jesús en su regazo. María aparece sentada, vestida con ropas y joyas preciosas. En su mano izquierda sostiene un clavel, interpretado como símbolo de sanación.

Sus rostros están iluminados, mientras que el resto de los elementos permanecen en penumbra. El niño mira hacia arriba y la madre hacia abajo, aunque sin contacto visual directo. La escena se sitúa en una habitación con dos ventanas a ambos lados. La representación de la Virgen con el Niño fue un motivo común en el arte cristiano medieval. Esta pintura es la única obra de Leonardo exhibida permanentemente en Alemania.