c. 1495, Códice Madrid I f. 25 v, Biblioteca Nacional, Madrid
Leonardo diseñó este taladro para proyectos de excavación. Podía utilizarse agua para accionar el ingenioso mecanismo, mientras que un sistema de poleas con contrapeso permitía elevar y descender el taladro. Diseños similares se emplean hoy en día en la perforación de gas natural y petróleo.
